domingo, agosto 23, 2009

Le clitoris, ce cher inconnu

El clítoris es la única parte de cuerpo humano que no tiene otra cuestión que la de proporcionar placer.

Resulta interesante apreciar la falta de sobrenombres que existen para algo como el clítoris.

Creo que es muy importante que las mujeres sean conscientes de su capacidad para tener orgasmos, y deben acabar con mitos como la frigidez y todo ese tipo de cosas que resultan incomprensibles a nivel físico y a nivel mental... creo que el hecho de tener orgasmos es muy importante.

El clítoris es más sensible que el pene. Es el tejido más sensible que existe. En su extremo tiene más fibras nerviosas que cualquier otro órgano, ya sea la lengua o cualquier otro. El clítoris tiene 4.000 terminaciones nerviosas que llegan desde ambos lados y que culminan en un pequeño apéndice con 8.000 fibras nerviosas. El pene tiene en total solamente de 4.000 a 6.000, así que el clítoris tiene más fibras nerviosas y además están comprimidas en un espacio mucho más reducido. Por eso es tan sensible, por eso a muchas mujeres no les gusta el contacto directo con el porque resulta excesivo, y prefieren que sea estimulado de forma indirecta.

Después del orgasmo la mujer no tiene la misma relajación muscular que el hombre, y ese es uno de los motivos por los que la mujer puede tener orgasmos múltiples.

En 1559 un anatomista italiano, Reinaldo Colombo, fue el primero en estudiar el clítoris. Habla de su descubrimiento con pasión: "un órgano muy bonito y realmente útil, amor veneris".

El doctor nos pidió que nos desnudáramos y nos hizo una embarazosa revisión del cuerpo. Cuando me tocaba a mi me dijo: "Oh! Tu no has subido ningún hombre a tu barca" Y se sintió muy contento de descubrirlo. "Esto es lo que se llama clítoris, es el órgano que provocará lo que nosotras quereís: orgasmos. Pero es demasiado pequeño, así que les voy a dar una pomada que teneís que poneros
todas las noches y con un poco de suerte en unas dos o tres semanas tendreís un clítoris lo bastante fuerte como para colgar de el una tetera". Ambas pensamos que era perfecto, los tubos de pomada nos costaron 30 chelines cada uno. Volvimos a casa y nos frotamos, frotamos y frotamos. Y tuvimos cientos de orgasmos. Nos pareció algo increíble.

La ciencia jamás se ha sentido cómoda con el clítoris, según ella escapa a toda lógica; después de todo la finalidad biológica del sexo no es más que la reproducción (...) Pero el clítoris no siempre ha sido ignorado. Cuando los sabios pensaron que beneficiaba la fertilidad en las mujeres le concedieron toda clase de virtudes. El padre de la medicina, Hipócrates, creía que las mujeres también tenían esperma y que para producirlo debían tener un orgasmo (...) Esta teoría ha disfrutado de una larga vida. Así, en la Edad Media, a pesar del profundo recelo de la iglesia por todo lo que concernía al placer, los médicos recetaban tratamientos sorprendentes (...) El apetito de las mujeres por el sexo era muy superior al de los hombres. De Roma a Londres, los hombres eran lógicos y las mujeres lúbricas (...) En 1875 Van Beneden desvela los verdaderos mecanismos de la reproducción y deja afuera al clítoris (...) Algunos años después Freud dispone una nueva teoría. Admite la importancia del orgasmo, pero define como infantil el orgasmo clitoridiano.

Porque no se dice simplemente que la penetración no es un medio demasiado eficaz para excitar sexualmente a las mujeres (...) El denominado "orgasmo vaginal" surge del interior, pero sigue siendo una estimulación del mismo haz nervioso clitoridiano. No es por orgullo pero la verdad es que siempre se acaba utilizando el mismo órgano.

La vagina tiene pocas terminaciones nerviosas, practicamente ninguna. Es algo que tiene sentido, si das a luz a través de la vagina no sería oportuno en absoluto. Y si imaginamos que fuera sensible toda ella, sería sencillamente increible. De modo que está pensada para permanecer inerte y no sentir demasiado.

Aún se considera a la sexualidad como un método para quedarse embarazada y tener hijos sin más. Un estudio muy interesante realizado hace unos 3 años demostraba que de los quince manuales sobre educación sexual utilizados en Gran Bretaña, diez de ellos no se menciona el clítoris, y en esos mismos diez no se mencionaba en absoluto el orgasmo femenino (...) No forma parte de la reproducción asi que no se nos enseña.

Le clitoris, ce cher inconnu ("El clítoris, ese gran desconocido"). Un film de Michèle Dominici, Variety Moszynski y Sephen Firmin. 2003.

sábado, agosto 22, 2009

Hacia adentro

Sanadores que enferman para curar.
Protectores que inventan inviernos para ofrecer abrigos.
Y enamorados que construyen obstáculos para proponer pruebas de amor que los superen.

Viéndolo en otros, lo encontré en mi. Y no me gustó nada el descubrimiento. Por suerte no es frecuente, igual resulta de sensación desagradable. De alguna manera trataré de no insistir con esas cosas.

Aprendiendo voy (vamos).

jueves, agosto 13, 2009

Este es el noticiero de la mañana...

lunes, agosto 10, 2009

En qué andará

Apuntes compartidos

...de "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas", Dale Carnegie, 1936 (viene del post debajo).

:: Técnicas fundamentales para tratar con el prójimo

Regla 1: No critique, no condene ni se queje
  • Si Ud. o yo queremos despertar mañana un resentimiento que puede perdurar décadas y seguir creciendo hasta la muerte, no tenemos más que hacer alguna crítica punzante.
  • Cuando tratamos a la gente debemos recordar que no tratamos con criaturas lógicas, tratamos con criaturas emotivas, criaturas erizadas de prejuicios e impulsadas por el orgullo y la vanidad.
  • El resentimiento que engendra la crítica puede desmoralizar a empleados, miembros de la familia y amigos, y aún así no corrige la situación que se ha criticado.
  • La crítica es inútil: pone a la otra persona a la defensiva. Es peligrosa: lastima el orgullo, hiere el sentido de la importancia y despierta el resentimiento.
  • La naturaleza humana en acción: El malefactor que culpa a todos menos a si mismo. Comprendamos que la persona a quien queremos corregir y censurar tratará de justificarse probablemente y de censurarnos a la vez.
  • Cualquier tonto puede criticar, censurar y quejarse, y casi todos los tontos lo hacen. Pero se necesita carácter y dominio de sí mismo para ser comprensivo y capaz de perdonar. (...) Tratemos de imaginarnos por qué hacen lo que hacen. Eso es mucho más provechoso y más interesante que la crítica; y de ello surge la simpatía, la tolerancia y la bondad.

Regla 2: Demuestre aprecio honrado y sincero

  • Hay personas que se convierten en inválidos para obtener simpatía y atención y satisfacer así sus deseos de importancia (...) Muchas personas que enloquecen encuentran en la demencia ese sentido de importancia que no pudieron obtener en el mundo de la realidad.
  • Hace unos años se hizo un estudio sociológico entre esposas que habían abandonado sus hogares, ¿y cuál creen que fue la razón principal que dieron por haber tomado su decisión? "Falta de aprecio".
  • "Considero que el mayor bien que poseo es mi capacidad para despertar entusiasmo entre los hombres (...) No hay nada que mate tanto las ambiciones de una persona como la critica de sus superiores. Yo jamás critico a nadie. Creo que se le debe dar a una persona un incentivo para que trabaje. Por eso siempre estoy deseoso de ensalzar, pero soy remiso para encontrar defectos. Si algo me gusta soy caluroso en mi aprobación y generoso en mis elogios".
  • Alimentamos los cuerpos de nuestros hijos y amigos y empleados; pero muy pocas veces alimentamos su propia estima. Les damos carne y papas para que tengan energía; pero descuidamos darles amables palabras de aprecio que cantarían durante años en su recuerdo.
  • La diferencia entre apreciación y adulación es muy sencilla: una es sincera y la otra no (...) Una despierta admiración universal, la otra es universalmente condenada.
  • Si dejamos de pensar en nosotros mismos por un rato y comenzamos a pensar en las buenas cualidades del prójimo, no tendremos que recurrir a la adulación.

Regla 3: Despierte en los demás un deseo vehemente

  • "Si hay un secreto del éxito es la capacidad para aprender el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como del prójimo".
  • Mañana querrá Ud. persuadir a alguien de que haga algo. Antes de hablar, haga una pausa y pregúntese: "¿cómo puedo lograr que quiera hacerlo?"
  • "Carl podría haber hecho esas ventas, pero no hizo ningún esfuerzo para despertar en nosotros el deseo de comprar".
  • Ambos partidos deben salir ganando en una negociación (...) Poner en el anzuelo el cebo que necesita el pez.

jueves, agosto 06, 2009

Posibilidades latentes

Hace un tiempo, en una cita rollermorfi nos juntamos en casa del amigo Daniels a ver el final de la -hasta ahora- última temporada de Lost, y sucedió que el anfitrión puso un libro sobre mis manos y aseveró: "Ale, este es el mejor libro que leí en mi vida".
Cuando vi el título me nació el rechazo. Por lo menos, me parecía incómodo. Y no sé que cara habré puesto pero inmediatamente recordé que el Dani es un tipo que me cae muy bien, admirable en muchos sentidos, así que sospeché que en ese préstamo quizás habría una oportunidad de encontrar algo bueno.

Tras un mes capaz, luego de leer y releer algunos pocos capítulos, me decidí a comprar mi propio ejemplar de aquella joya. Hoy creo que son pocos los libros tan "vuela pelos" como este. De título gracioso sin duda pero de un contenido sorprendente. Yo le hubiera puesto... aunque tal vez es más bizarro... "claves para comprender a la gente", sin embargo se llama "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas".

El autor es Dale Carnegie y fue publicado en 1936. En breve aparecerá por aquí un poco de aquel contenido. Altamente compartible.