viernes, octubre 31, 2008

Para que entre aire

Abrí la ventana. Iniciaron su paso las historias, historias que traspasaron límites que ya no existen. Poblado de historias y también por distintas versiones de La Historia. Hay nombres, pronombres, sucesos y fechas. Clases magistrales y no tanto. Lugares comunes por decreto.
Escuché atento y (como tantas veces) tomé nota. Pero la última vez, la última vez que me hablaron (que me explicaron) sobre izquierdas, derechas, centros, gobiernos, mercados, valores, países y políticas... me alejé quizás cansado o quizás saturado.
Y me alejé de todas las historias que me contaron y me acerqué hacia los sucesos que incorporé sin buscar y buscando. Sucesos de los que no me contaron mucho, pero de los que me enteré bastante.
Sucedidos que viví, o que ví, o sucedidos por los que anduve. Charlas y tazas, voces y mates, o entre noches o entre montañas, o entre fogatas. Sucedidos aprendizaje. Sucedidos tatuaje.
La última vez que me contaron más versiones sobre La Historia preferí acercarme nuevamente a esos eventos más a la mano. De grupos de gente tan menos famosos como yo, tan accesibles. Tan cotidianos y, por qué no, tan extraordinarios. Y los seguí a ellos. En sus intentos, en sus batallas ganadas y en sus correcciones continuas. Sin manuales, haciendo camino. Ellos recorriendo calles y bares, o dibujantes, o poetas, o deportistas sin competencias, o contactólogos de la naturaleza, individuos y muchachas sin egos (o con egos chiquitos) ansiosos por compartir.
Los seguí unido en huella o en aliento. Y los seguí también por papeles que previamente estaban en blanco. Personajes a los que presté palabras, personajes que me regalaron diversos mapas.
Y así fue, el zacudón de la memoria, que vino y despertó y barrió con una más -y con todas las otras- teorías que se jactaronn de poder explicar el funcionamiento del mundo.
Y así fue, ya sin el interés de anticipar la próxima jugada global, que me encontré con el combustible más cercano. Ese del que no no se cuenta ni en las noticias ni en los manuales, pero que llevo conmigo, encendiendo motores y compartiendo caminos.
En esa noche de recuerdos, la música la ponía el viento.

domingo, octubre 19, 2008

Cosas que pasan con luna llena





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domingo, octubre 05, 2008

Uds. ponen las imágenes

miércoles, octubre 01, 2008

Perro perdido









La ultima vez que lo vieron fue el sabado 28 de septiembre en Balcarce y Gaboto, aparentemente está desorientado.

Es bastante bueno y responde al nombre de Negro. Si alguien lo vé por favor avise. Muchas gracias.