lunes, julio 30, 2007

La montaña de los dragones

Mucho tiempo anduvo trepando por la montaña de hielo. Durante el día batallaba contra la poderosa fuerza del Sol que le agotaba las ganas, y por las noches se refugiaba dentro de la meditación para no sucumbir ante la terrorífica música de las voces lejanas.
Mientras duró el ascenso fue completamente abandonado por el viento. Ni una ráfaga, ni la brisa aparecieron jamás; el guardián le había permitido el ingreso a los territorios prohibidos.
La noche 14 llegó sin Luna y Kenobi permaneció en la oscuridad absoluta. Por momentos se quedaba dormido pero al despertar continuaba rodeado de oscuridad, como si nunca hubiera abierto los ojos. Al rato las voces lejanas también se apagaron. Pero aún sentía el frío helado de la montaña y se sujetó a esa señal como la única prueba de que todavía permanecía con vida.
Intentó ser paciente pero pasó el tiempo y no sucedió ningún movimiento. Luego de descartar la idea de encender una lámpara, para no ser el único portador de luz en ese mundo vacío, consiguió quedarse dormido nuevamente.
Pero cuando Kenobi ingreso en aquel sueño profundo... en el mundo pasaron cosas.

Desde el fondo del océano salieron seis grandes dragones que marcharon volando de prisa hacia el Polo. Casi inmediatamente el golpe que se produjo en las placas generó la gran ola que recorrió el ancho mundo arrasando ciudades y modificando completamente la vida que era.

Y Suliban Kenobi soñaba que el vacío se llenaba de pequeñas luces, que algunas lucecitas cobraban mayor dimensión que las otras, y que había chispas de fuego encendiendo la eterna noche... Los dragones ya estaban sobre él, sitiándolo. Entonces el mundo comenzó a temblar de golpe, la montaña de hielo se sacudió con violencia y las avalanchas de rocas caían hacia el profundo precipicio.
Kenobi fue protegido por un escudo de alas de dragón y continuaba el sueño poblando de colores la vida que surgía por cada explosión de luces y polvo de estrellas. La montaña cedió por completo y todas las figuras cayeron.

Pero el sueño continuó sucediendo, y miles de historias pudieron hacer nuevamente sus primeras huellas.
De Kenobi, después de muchísimo tiempo, otra vez se supo.

domingo, julio 29, 2007

Calentando el papel

Los del pronóstico dieron el alerta: fin del mundo por la mañana.
Pero muchos no encontraron qué hacer durantes aquellas breves, y únicas, horas de libertad; así fue que les terminó la vida un rato antes.

( )

Lo invitó a viajar a su nueva morada y prometió ser buena anfitrona y tenderle la cama. Inflado de tentación, hasta allí fue él iniciando camino.
Porque su casa quedaba lejos, para llegar tuvo que recorrer muchos territorios desconocidos por vez primera. Y tal vez por eso el reencuentro falló: cuando llegó hasta ella aquel viajero entonces ya era otro.

( )

No supo cómo decirle tanto sentimiento. Así que luego de mucho pensar se animó a contarle todo pero usando una sola de las vocales... la sexta.

Sucedió en la playa

Las olas habían traído una sombra enorme a la orilla del mar.
Nosotros éramos seis y esperábamos el amanecer en la playa. Combatíamos el frío con alcohol y compartíamos historias que nos mantenían despiertos. Ninguno era mayor de 17, y nuestra única luz era la luna.
Cuando vimos la figura marina pensamos que podía ser una ballena. Pero no lo era... y le faltaban partes del cuerpo, seguramente arrancadas por tiburones, y despedía un olor espantoso. El olor de mucho tiempo de muerte.
Mientras contemplábamos la inesperada presencia, Marcelo pidió que lo enterremos. Qué la playa iba a llenarse de chicos chiquitos en la mañana y que no podían ver algo tan espantoso. Rechazamos esa idea bajo el argumento "Chelo, no rompás los huevos", pero el tipo insistía.
A lo mejor aquel no era el mejor plan para nuestro monstruo marino pero nosotros ya éramos bastante rufianes y desde el mar, junto a la ebriedad de nuestro amigo, recibíamos la propuesta de hacer algo bondadoso.
Trabajamos en equipo por varias horas. Conseguimos una pala (una sola) y "tomamos prestada" una larga soga de salvataje de la carpa de los guardavidas. No fue fácil amarrar al monstruo y transportarlo hacia su tumba de arena. Pero habíamos tomado el mensaje como una poderosa misión y lo teníamos que hacer no se discutía.
Cerca de las siete, ya con el sol trepando por el cielo, terminamos el trabajo y emprendimos el camino de regreso cantando. Unos días después sucedieron otras aventuras, se acabaron las vacaciones y volvimos a la ciudad con el despertar de una sensación nueva.
En aquellos tiempos de muchas primeras veces, el recuerdo del misterioso ser de las profundidades marinas se volvió tatuaje permanente.

Etiquetas:

jueves, julio 26, 2007

Historias lejanas desde el Polo

Durante un día de sol espectacular, y luego de mucha marcha, Kenobi llegó a una enorme roca que se elevaba a gran altura. La alabó como hacia siempre que aparecía una naturaleza inesperada. Dejó el equipaje debajo y subió sólo con lo imprescindible. Una vez arriba, se tomó un tecito mientras contemplaba como cambiaba el mundo.

( )

Recién despertado y con los ojos todavía cerrados, Suliban Kenobi sentía el suave recorrido de una mano de mujer sobre sus cabellos. Si abría los ojos -lo sabía- la mano se iría. Pero también conocía el resultado, y el peligro, de convivir en un mundo de distintas realidades. Así que, aún agradeciendo esa presencia, la hizo desaparecer inmediatamente.

( )

Luego de tanto tiempo, el viento había pasado a ocupar un papel muy importante en las rutinas de Kenobi y generalmente de aquel poder dependía el curso de su caminata. Cuando el viento se empecinaba en cerrarle el paso, Kenobi proseguía sin chistar hacia algún costado donde se podía seguir caminando; y nunca lo maldecía, ni siquiera para sus adentros. Era lógico -pensaba Kenobi- que el guardian no permitiera la presencia de extraños en los territorios prohibidos.

( )

Una vez sucedió otra cosa extraña. Cuando el frío le restaba fuerzas y el paso se hacía lento, Kenobi tuve la urgente necesidad de mirar hacia atrás; y allí venía acercándose un barbudo hombre al bordo de un trineo impulsado por lobos.Kenobi se detuvo y, como no se le ocurrió otra cosa para hacer, bajó la mochila y se puso a preparar mate. Al barbudo le gustaban sin azucar.

Cosas que pasaron

El jefe del equipo entró y le dijo a Bush que la nación estaba bajo ataque. No sabiendo que hacer, sin que nadie le dijera lo que hacer, y sin que ningún Servicio Secreto se apresurara a sacarlo para su seguridad, Mr. Bush sólo se sentó ahí y continuó leyendo ‘Mi pequeña cabra’ con los chicos. Cerca de siete minutos pasaron sin que hiciera nada…”.

martes, julio 24, 2007

Sentir cadenas

Ya viudo y vuelto de su primera experiencia en Misiones, Quiroga la conoció como vecina de su casa de Vicente López. Pero antes que eso como amiga de su hija Eglé. María Elena Bravo y Eglé tenían edades similares, de hecho estudiaban juntas. En las viejas fotos María Elena Bravo aparece muy hermosa: los ojos claros, los pómulos altos, un cierto porte a Lauren Bacall. Quiroga le presta libros, le presta charlas, le da clases, le da vueltas.
El primer libro se lo dedica así: "Desde ahora y hasta la eternidad". Su hija Eglé se siente incómoda. Quiroga se las ingenia para ir con María Elena a los conciertos de la Wagneriana, hasta que el padre Bravo le da un ultimátum a la hija:
-Ya mismo se me va a Montevideo y si ese señor le escribe usted no contesta.
Quiroga le manda una caja con sobres y papel en blanco, sus propias epístolas las dirige a nombre de "señora de Quiroga". En julio de 1927, a los 49, Horacio Quiroga se casó con la vecinita que no llegaba a la veintena, la que podía ser su hija.

Pasaron tres años. Hacia 1930, año del golpe de Uriburu y viviendo en Buenos Aires, Quiroga comienza a sumar discusiones con María Elena. Planea un segundo exilio en Misiones al que María Elena se opone. Pero Quiroga envía a su hijo Darío como adelantado a Misiones y prepara esa segunda expedición. Se instalan y, por supuesto, él no encuentra la serenidad o la plenitud que busca.
Se siente solo pero de la soledad hace su causa. "El hombre aislado es el verdaderamente fuerte", dice en una carta citando a Ibsen. En otra cita a María Elena: "Un exceso de personalidad, como dice mi mujer, me hace sentir cadenas en la más ligera traba a mi voluntad".

Un día María Elena abandona la selva y lo mismo hace Eglé, que deja a su marido. Quiroga, fracasado como colono y solísimo, se concentra en sus obsesivas anotaciones personales.
En 1936, seis años después de su segundo retorno a Misiones, vuelve enfermo a Buenos Aires. Se interna en el Clínicas y en una de sus visitas César Tiempo lo encuentra leyendo Tarzán y novelitas policiales. También lo visitan sus amigos de siempre: Ezequiel Martinez Estrada, Alfonsina Storni, su hija Eglé, su todavía joven esposa María Elena Bravo. El 17 de febrero de 1937 Quiroga le dice sonriendo que pronto volverán a Misiones, que ya compró un martillo y clavos para ciertas reparaciones. Al día siguiente se entera del cáncer. Casi a la medianoche toma su ración de cianuro.
Los gastos del servicio fúnebre corrieron por cuenta de Natalio Botana, director de Crítica. Fue entonces que Leopoldo Lugones lo dijo -"Se mató como una sirvienta"- para envenenarse al año siguiente. Alfonsina Storni lo despidió con un poema y se suicidó un año y medio después. Alfredo Palacios -mujeriego célebre, impetuoso duelista- se preguntó: "¿Qué le pasa a la poesía y el amor? ¡Demasiadas muertes y demasiadas tragedias!". Eglé se suicidó en 1938. Darío, el segundo hijo, en 1951.

domingo, julio 22, 2007

Relatos de Suliban

Por caminos serpenteados, levitaba. No lo sabía pero esta era la tercera noche desde que había dejado de llevar la cuenta y componer calendarios. Se necesitaba liberado del tiempo y de alguna forma pudo lograrlo.
La nieve en la espalda: era mucho peso que invitaba a soñar bajo los dominios del mortífero efecto paradojal (*). Pero Kenobi resistía.
En el polo realmente era verdad aquello que nada se pierde y todo se transforma; cada tanto habría los ojos y contemplaba las frías mutaciones.
( )
No era un montículo de nieve; era un huevo.
Sin tocarlo continuó la marcha apurando el paso. Debía darse prisa, ahora sabía que dentro de algunos años habría un reencuentro.
( )
El Sol le secaba los ojos obligándolo a bajar la mirada. Si eso ocurría por mucho tiempo Kenobi imaginaba que delante suyo un sin fin de pingüinos danzarines realizaban poderosas acrobacias.
Mientras le sonreía a esas presencias incomprobables "una sombra", pedía. "Al menos dejame ver una sombra".
Pero el Sol seguía allí, repartiendo luz entre los distintos universos, cegándolos uno de otros... hasta que sea el momento.

Volver a ver


Día del amigo...

...38 horas sin dormir!
(entre asado en bs as, estadía en El Bosque de Quilmes,
programón de radio y recorrido circunvalero)

miércoles, julio 18, 2007

331

Aún dormida se le veían las alas. Ella era una de las pocas, lo supo entonces.
"Vos descansá, yo me encargo de la noche", había susurrado él. Y esa carga era real: aquella noche se le había metido en los ojos.

Cuando pasó el tiempo, las manos se arrugaron, la memoria tambaleó.
Muy cerca del fin, parecía que quedaba poco de lo que había sido.
Pero quienes le miraban el rostro descubrían pronto la mentira: lo que todavía era importante lo llevaba custodiado en las profundidades de los ojos.

El mundo te necesita por 7 minutos

Hacelo mail:

[EL DIA SABADO 11 DE AGOSTO DEL 2007, DE LAS 19:53 A LAS 20:HRS

Se propone apagar todas las luces para darle un respiro al PLANETA!!! (La propuesta renace desde Caracas). Si la respuesta es masiva, el ahorro energetico puede ser brutal. Solo 7 minutos, a ver que pasa.
Porfa, tomen CONCIENCIA del CALENTAMIENTO GLOBAL, miren nada mas el ejemplo de los osos polares, los icebergs se estan derritiendo y junto con eso los osos mueren cada dia y ya no porque los caze el hombre, sino porque estos animales tienen la peculiaridad de aprenderse sus rutas en el mar, con los derretimientos se pierden y se mueren ahogados! Si, ya se que estaremos 7 minutos a oscuras mirándonos los ojos con cara de tontos, pero aprovecha para hacer un paro, un stop al stress.

Recordemos que Internet tiene mucha fuerza y podemos hacer algo grande.
Y pasa la noticia!
El q los demas no lo hagan, tu no lo realices... marca la diferencia y ayuda a tu planeta!!!.

Guardalo como alarma en tu cel para que no se te olvide ]

Autor: ?

domingo, julio 15, 2007

Llevan meses así

Él y ella
Piensa que si la piensa, llamará.
Entonces se apura y, antes de que suene el teléfono, imagina previamente que palabras decirle. Pero simula un resultado atroz de ese diálogo que tienen pendiente hace tanto tiempo.
Muy asustado, teme perderla para siempre.
Otra vez vuelve los ojos hacia los apuntes y se promete dejar de joder con pensarla nuevamente.

Ella y ellos
Persigue otro encandilador. Va hacia la luz y la sospecha de ser salvada se agiganta. Le explicaron, hace tiempo, que todos somos víctimas del mismo naufragio. Pero ella prefiere creer.
Si hay algún poder en el horizonte, a lo mejor esta vez pueden lograrlo. Pero si todo sigue igual entonces, se promete que pronto seguirá el camino que se juró a si misma durante su niñez.
Hacia las montañas.

viernes, julio 13, 2007

Los alcances de la magia

Mientras sigue caminando por la peatonal detiene su mirada en ellos: abuelo, padre e hijo, tres generaciones posiblemente trabajando juntos.
Algunos metros más adelante se encuentra con una mujer joven, de saco largo. La persigue, aparenta ser uno más de los numerosos peatones. Caminan juntos cuatro cuadras hasta que la mujer dobla en la esquina. Él no la sigue, ella se aleja.
Sin el resguardo de los edificios laterales hace frío y el viento se enfurece. Todavía en la esquina, sufre la falta de calor pero repentinamente recibe otra vez la visita de la melodía que sucedió hace años. El deseo de volver a su hogar se hace mayor.
A la luz del velador, papeles sobre la mesa de dibujo. La mano mueve la birome... fuerzas misteriosas mueven la mano.
Los personajes de la peatonal cobran vida; el viento también es protagonista. Pero lo que sucedió hace años, como debe ser, seguirá oculto.
La historia nace durante la noche. Al principio café, después algo más. Son horas de gestación y pocos borradores... fuerzas misteriosas mueven la mano.
Sin embargo, esos no son los únicos poderes que entran en movimiento. Antes de llegar la nueva mañana "algo" comienza a ocurrirle, no a los personajes, sino a los seres reales de la peatonal. Quienes fueron inspiración ahora obtienen un poco de aquellos que sólo existen en la ficción. Apenas detalles que los modifican.
De esto el escritor jamás se enterará; pero el cambio que produce será irrevocable.

La Luna anaranjada

La Luna llena a veces se ve anaranjada cuando sale porque la luz debe viajar a través de más atmósfera que cuando la Luna alcanza el punto más alto en el cielo. Las ondas de luz azul se dispersan, y las ondas de luz roja atraviesan.

... en caso de que tuvieran curiosidad.

Tiempos de radio



martes, julio 10, 2007

Cosas que pasan

Ayer, entre otras cosas, hubo mucha gente (pero mucha enserio) que por primera vez pudo ver y sentir la nieve.

lunes, julio 09, 2007

El olmo del cáucaso, y otras historias

Desde el parque, si se mira con ganas, puede verse una mancha en la pared exterior del museo (una irregularidad en la pintura, probablemente).
-Si me encuentro bien me parece una sonrisa; pero si se tiene alguna preocupación dentro, parece que esté llorando -le dice el abuelo a la desconocida anciana sentada en el banco. Y entonces los dos comienzan a escucharse.

Las historias abundan por las grandes y las pequeñas ciudades. El olmo del cáucaso, y otras historias se mete dentro de ellas y se encuentra con abuelos, hermanos, matrimonios, niños y culturas que abundan en sentimientos escondidos... hasta que alguien le presta mucha atención.
Esta vez los exploradores son Jiro Taniguchi y Ryuichiro Utsumi, en dibujos y guión respectivamente, ambos hacedores de cómics.
Mediante el impulso que provoca de cada relato dan ganas de liberar la percepción y volver a sentir la naturaleza y las personas que nos rodean. Es un hermoso libro, el último que leo antes de encarar la inmensa jornada de estudio que se viene. Y que ahora empieza de otra manera a lo previsto.

domingo, julio 08, 2007

Nimrodel & Amroth

La voz se le quebró a Legolas, y dejó de cantar.
-No puedo seguir -dijo-. Esto es sólo una parte; he olvidado casi todo. La canción es larga y triste, pues cuenta las desventuras que cayeron sobre Lothlórien, Lórien de las Flores, cuando los Enanos despertaron el mal en las montañas.
-Pero los Enanos no hicieron el mal -dijo Gimli.
-Yo no dije eso, pero el mal vino -respondió Legolas tristemente-. Luego muchos de los Elfos de la estirpe de Nimrodel dejaron sus moradas y partieron; y ella se perdió allá lejos en el Sur, en los pasos de las Montañas Blancas; y no vino al barco donde la esperaba Amroth, su amante. Pero en la primavera cuando el viento mueve las primeras hojas aún puede oírse el eco de la voz de Nimrodel junto a los saltos de agua de ese nombre. Y cuando el viento sopla del sur es la voz de Amroth la que sube desde el océano, pues el Nimrodel fluye en el Cauce de Plata, que los Elfos llaman Celebrant, y el Celebrant en el Gran Anduin en la Bahía de Belfalas, donde los Elfos de Lórien se lanzaron al mar. Pero ellos nunca volvieron, ni Nimrodel ni Amroth.
"Se dice que ella vive en una casa construida en las ramas de un árbol, cerca de la cascada, pues tal era la costumbre entre los Elfos de Lórien, vivir en los árboles, y quizá todavía lo hacen. Por eso se los llamó los Galadrim, las Gentes de los Árboles..."

sábado, julio 07, 2007

Personajes inventados, 1º parte:

Suliban Kenobi
El Gran Manitud. Viajero y silencioso. Sabe mirar entre las sombras y tiene antiguos planes que repasa en profundidad.
Enrico Fassini
Volátil y simpaticón. Gozoso de una agradable despreocupación a toda hora. Hacedor de anillos de humo. Sabe dar consejos y vive feliz entre la sociedad o dentro de las alturas de las montañas.
Zacarías De La Fuente
Se trata de una invención durante un viaje en colectivo que todavía no ha tenido el uso que merece. Pero es un jugador siempre disponible y durante mucho tiempo se ha estado preparando para la gran oportunidad. Promesa.
Kiarosthami
Niño japonés que... como decirlo... a veces no la pasa nada bien. Pero el pequeño insist y se hace querer a pesar de todo. La realidad es que no es por culpa de su personalidad sino del trato que recibe.
Saco Azul
Notable generador de recuerdos. Se atreve a tanto a las grandes hazañas como a los pequeños detalles. De alguna forma pertenece al viento y se desprende de él a través de breves dosis de susurros.

domingo, julio 01, 2007

Función continuada

Durante el próximo sábado haremos radio.
Pero no será un programa más. Sino un programa especial de radioteatro... función continuada de radioteatro improvisado. Adios a los guiones y bienvenida la magia.
Saltar sin red será entonces bastante parecido a volar.
FM 94,30, el sábado que viene desde las 14 hasta las 16hs.