viernes, diciembre 29, 2006

Despidiendo al trabajo por un rato

Esta es tu última noche en el puente de Avignon donde todos bailan, todos bailan.

No la vivas con renuncia o negociado. Tampoco te atolondres en las cosas pendientes que no supieron decirse ni moverse a tiempo. No es preciso explotar, sólo encenderse.

Luego de la última noche de Avignon no habrá memoria sólo horizonte.

Entonces come las frutas, y disfruta tanto con la más linda, tanto con la más fea. Baila con todas si así late. Que no sea un final estrepitoso, sólo un final sencillamente.

Al irte te llevarás hasta tu sombra. Y el puente ya no será más puente.

martes, diciembre 26, 2006

Los Hornillos

Al borde del piso. Suspendido. Contemplando el verde, respirando un cielo en libertad. La birome y el papel no saben que decirse, pero se extrañan. Y yo los extraño a ellos.
[Antenoche].
El cielo era iluminado por relámpagos y rayos x (de los grises y azules). La tormenta mueve a las arañas, y a otros bichos voladores que se estrellan contra sillones y ventanas. Casi todos marchan hacia la luz y la calma. Yo me quedo afuera. Otro relámpago propone sombras que, capaz, existen.
Detrás de la muralla montañosa, las nueves se hacen un festín. Se chocan, se tocan, se mojan unas con otras (son nubes, recuerden). La montaña recibe el resultado de tanto movimiento. Por tanto, hay mucho más que rocas allí. Tierras regadas por caricias que las elevan.
Tengo un celular que me cuenta cosas desde la provincia de Formosa. "Yo seré tu plan y tu memoria" le quiero contestar pero no tengo crédito. Mañana lo sabrá. Pasión, paciencia y muchos relámpagos más.
[Fin de antenoche].
Me voy sin irme, como casi siempre últimamente. Es esa sensación, ese "tengo que regresar" que me repito. Si cierro los ojos no me quedo dormido por ahora. Suspendido. Bordeando el piso. Me toca volver a la actividad y ordenar cosas. La pausa, el recuerdo de la pausa.

Los Hornillos - Traslasierra - Córdoba

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viernes, diciembre 22, 2006

Encuentros de navidad

A pesar de que hace unos días ando casi sin dormir, no quería dejar pasar la oportunidad para que todas aquellas personas que son parte de este blog reciban no sólo un saludo por la navidad, sino el deseo de que lo pasen bien, de que lo disfruten.
Es un brindis donde compartimos el encuentro, la complicidad y el deseo.
Por mi parte, y según manda la coherencia del viajero, voy a estar lejos de Rosario (de la ciudad, no de la muchacha), camino hacia las montañas de Córdoba.
Hay muchas cosas en movimiento mientras tanto. Y en tiempos vertiginosos conviene hablar claramente antes que ser mal interpretado ["Busca la calma no la tormenta", contaron los Zapps] En la confusión, no sólo nos guía el instinto sino también el corazón.
Se viene un año distinto, donde perderse puede ser muy fácil, así que habrá que estar atento para no dejar oportunidades de las buenas. Hay esa sensación ¿no?
Yo pienso que quienes hacen pronósticos malos, lo hacen por falta de coraje o de sentimiento, no por precaución. Porque las cosas pueden ser distintas, pueden salir mejor si lo intentamos. Es la variable permanente que hace que el mundo siga girando, aunque cueste.
Por la revolución entonces. Feliz encuentro.

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miércoles, diciembre 20, 2006

Y otra vez... ¡¡5!!

Me voy de festichola.
Au revoir.

Posdata: gracias a quienes me soportaron estudiando :-)

Las locas aventuras del Dr. Rescate

Mientras se prepara para rendir la última materia del año, el Dr. Rescate contempla el pasado y recuerda su nacimiento:

[ Era la noche del lunes 18 de diciembre, el reloj anunciaba las 15hs (no funcionaba) y en ese entonces sonó el teléfono de su casa ¡Era una damisela en problemas! Entonces abandonó sus tareas programadas (dormir, antes leer un poco) y fue, junto a su fiel paladín Roñosi, hacia donde estaba el peligro.
Al llegar, la sangre enceguecía todo. Era un universo rojo y bañaba la piel de la muchacha. Utilizó vendas por doquier y mediante la sabiduría logró calmar a la víctima mientras aguardaban la llegada inminente de los paramédicos de Urgencias 4351111.
El dolor era el sonido cotidiano mientras Roñosi le negaba el paso a las bestias de la otra habitación. Y cuando llegaron los hombres de blanco la labor fue acentuada en un ritmo vertiginoso, ya no había excusas, ni tiempo por perder.
Al unirse a los paramédicos, sintió que algo dentro suyo cambiaba para siempre. El viaje en ambulancia (con música al palo) no hizo más que confirmar esa sensación. Horas más tarde, después de todo el trajín de la noche y algo de la madrugada, la víctima recuperaba la esperanza y las ganas de más drogas autorizadas.
Cerca de las 3 am, la ciudad regresaba a su oscura calma. Pero en algún rincón cercano al Parque España un nuevo y extraño secreto era custodiado. Dentro de aquellas misteriosas coordenadas, el Dr. Rescate, dormía para despertarse. ]

domingo, diciembre 17, 2006

No te hundas

Fragmento de Atrapa tus sueños

-Y ¿cómo hacían con los repuestos?
-Esa es una pregunta una y mil veces realizada. No te preocupes tanto por los repuestos, preocúpate por más la vida, que esa si que no tiene repuesto. Todo en este auto se puede hacer, lo que no se puede hacer es volver marcha atrás en el tiempo y recuperar la vida que se perdió. Todos ustedes tienen recuerdos maravillosos y les puedo asegurar que los tres más importantes fueron protagonizados por ustedes y un ser querido. Seguramente, si se los ponen a pensar, serán ese primer beso, la primera vez que tuvieron a su hijo en brazos, un día de pesca con su padre... Se darán cuenta de que ninguno ni nada de estos maravillosos recuerdos tiene que ver con cosas materiales. Entonces ¿por qué perdemos tanto tiempo en tratar de cuidar y tener más cosas en vez de intentar acumular hermosos recuerdos? Nosotros cuando salimos lo hicimos en busca de estos momentos, no importándonos en nada los repuestos. Si nos hubiéramos puesto a pensar en ellos, deberíamos haber traído otro auto por las dudas. Con todas las cosas que en algún momento pensábamos traer, hoy estaríamos hundidos, porque cuanto más tienes, más te hundes. Hay que andar liviano porque todo lo que necesitemos en esta vida lo encontraremos en el camino.

sábado, diciembre 16, 2006

Mirando techos y ventanas, día de sol

Un señor agarra una birome y se pone a rayar papeles, a hacer mancha sobre mancha sobre mancha. Orgulloso de su mamarracho, de repente duda si lo que acaba de hacer le gusta demasiado. No lo sabe.
Si el papel se mira con ganas, algo se encuentra. El humo de una chimenea o de un tren, y quizá también un elefantito. Una observación minuciosa encontrará más cosas, claro. Al voltear el papel en un ángulo de 180º aparece una lágrima... que es un tipo de café muy solicitado.
Mancha sobre mancha sobre mancha.
Según los beudinos... los beduinos... los beuduinos... Tachón! Según la leyenda maya, estudiar en diciembre tiene toda esa cuestión atormentada y calurosa. Los sabios de la antigüedad bien supieron comprobar que antes que estudiar es mejor extrañar. Mirar hacia el techo, disfrutar del sol, tambalear la birome entre las muchas hojas restantes, y pensar en eso, en el sábado pasado, en Corrientes.
Y en que hacía 3 años ya.

Nos veremos otra vez

Se me acaban las hojas del cuaderno y ahora me acuerdo sobre todo lo que no escribí. Faltan palabras por ignorancia, porque no eran necesarias, por demasiada pasión temporal, por demasiado odio temporal. Lo que fue escrito, a veces tuvo partes incompletas, que se sumaron a otras partes nuevas o también truncadas.
Palabras andantes sin ganas de anclar en ninguna orilla. Hay textos a los que no les puedo enseñar a esperarse... pero bueno, no está mal que sean libres y viajen por países lejanos. A qué un día me los cruzo.

martes, diciembre 12, 2006

Un cuento para Rosario

Cuando el señor de las montañas salió a recorrer los bosques y los misterios, llegó hasta la orilla de un lago donde danzaba una deslumbrante bailarina.
Aquel hombre nunca había pensado realmente que algún día encontraría una belleza de mujer tan parecida a la que sólo moldeaba dentro de su imaginación. Pero allí estaba ella.
Era verla y sentir que la propia sabiduría y los viejos recuerdos cosechados, de repente, parecían esfumarse. Como si no hubiese habido otros rastros más que aquellos que le llevaban junto a ella.
Por tanto mirarla, supo que su belleza no era una sola. Estaba rodeada de perfiles, gestos y risas que la hacían distinta mujer. Desconcertado y feliz, juntó coraje y locura, y se acercó. Le dio un beso en cada mejilla (porque así se saluda en Formosa, capaz) y le propuso compartir charla y camino.
Juntos recorrieron praderas y secretos. Cuando sintieron que había llegado ese momento... se besaron por primera vez (y fue como esos besos que se suceden por primera vez en una placita de Resistencia, Chaco).
Todo iba bien. El seguía desconcertado y maravillado, ella... tal vez sabía más cosas que las que decía. Juntos compartían la felicidad del descubrimiento.
Pasaron la noche en la casa del señor de las montañas y allí se abrazaron distinto. :-)
Al amanecer la muchacha ya no estaba allí. El hombre no se preocupó y se sorprendió por eso. La extrañaba con locura pero era esa una locura saludable. Así que fue a buscarla nuevamente.
Otra vez en el lago ella bailaba. Otra vez ese sentir lo mismo y tal vez un poco más. Se vieron y se abrazaron. Ahora ella llevaba una pollera blanca que la hacía más linda y más morocha. Pasaron la tarde juntos. La noche los encontró queriendo ser uno. :-)
Cuando llegó el amanecer, la mujer se había retirado de nuevo. Lejos, la bailarina danzaba.
Me dice mi imaginación que el señor de las montañas jamás quiso apagar la música de aquel lago para evitar el baile y el alejamiento de esa hermosa muchacha.
Me dice mi imaginación que ese hombre tuvo otro plan que intentó llevar a cabo. De alguna forma consiguió semillas para lagos mágicos y una a una, con mucha delicadeza, fue plantándolas en el jardín de su casa.
Algunos días iba en busca de la bailarina y la invitaba al abrazo. Otros se quedaba trabajando en la creación de su propio lago sonoro. Con cada visita, la bailarina traía y dejaba una vela con la llama encendida. Aquella luz curaba el corazón del señor de las montañas y lo alimentaba a seguir.
"De esta manera, ella podrá seguir bailando y tal vez quiera quedarse", se decía a si mismo aquel hombre, mientras trabajaba para ellos.

viernes, diciembre 08, 2006

A veces

A veces salir con mis amigos es... amanecer en la arena y verificar que mientras el resto de la gente anda en malla, nosotros seguimos con la ropa de anoche y con ciertas dudas de los cómo y los qué pasó.

"la canción de los buenos borrrachos..."

jueves, diciembre 07, 2006

Mientras suenan violines

Hay escritos que necesitan luz para empezar, pero no es este uno de ellos.
La noche ha llegado y nadie sabe si será larga.
Cuando lo raro se vuelve cotidiano aparecen notorias señales... de que todo va bien.
A destiempo, es mejor, puede serlo. Hacer la pausa, compemplando la pausa.
Es esta una noche de paso lento, son estas mis palabras temporales. Mañana ¿a qué no saben qué? Mañana también será mañana :-)
Hay vidas a las que le cuesta empezar, comienzos misteriosos, no comienzos inexplicables si lo que piden es pasión. Como lo es una sonrisa que conozco, una voz quebradiza pero entusiasta. ¿La veré otra vez? ¿Y si sí?
Cuando te despertás podés pensarte como en tercera persona y no querer ser un enfermo. Ser un explorador de safari.
Disfruten la música mientras tanto.

martes, diciembre 05, 2006

"Todo empieza por una persona"

Eso propone Marcelo De Biase desde su nuevo weblog, y de esa forma comienza un movimiento que pide un cambio posible. Como favor nos pido que demos una vuelta por allí y veamos qué podemos hacer nosotros. Porque podemos hacer mucho, no nos olvidemos nunca de eso.


Muchas gracias.

lunes, diciembre 04, 2006

Otra vez 5!

Conmoción mundial! Esto es mucho para mi, esta vez la materia fue Artes. Sospecho que alguien por el cosmos anda haciendo algo para que yo siga rindiendo bien. Así que muchas gracias che.

domingo, diciembre 03, 2006

Aplicando lo aprendido

Para hoy domingo, tenía programado una larga jornada de estudio, y como indica ese post sabía que algo de ejercicio vendría bastante bien para equilibrar un poco las ideas.
La cuestión es que el sábado no salí a la noche y hoy arranqué bien tempranito a bordo de la bici hacia la Florida. Auriculares mediante y carreras improvisadas contra otros ciclistas que estaban poblados de calcomanías e indumentaria de alto rendimiento.
La cuestión es que subiendo el muelle de Costa Alta, sentí un ruido bastante feo y luego tenía la rueda trasera totalmente frenada contra el cuadro de la bici. No me quedó más que continuar a pie y descansar un poco. Tenía un problema, ya que no podía volver ni seguir andando. Además tenía mucha sed y caminar con la bici no estaba en los planes.
Recordé a Candelaria y Herman Zapp, que tras largos km. aprendieron que cada desperfecto del auto no era un problema sino una prueba, con muchas soluciones posibles. Y así fue que con alzar los ojos bastaba para ver que el estacionamiento de Costa Alta era un manjar de soluciones.
Comencé a preguntar a diversos conductores por herramientas disponibles, como llaves inglesas o pinzas para volver a alinear mi rueda. Me ofrecieron desde llaves cruz y hasta un gato (!), que no me sirvieron de mucho, pero que fueron el medio para reír un rato y aceptar la invitación de unos mates. Finalmente, tras caminar unos pasos, di con el dueño de una casa que justo estaba cortado el pasto y tenía, no sólo las herramientas precisas, sino ganas de ayudar y de ser necesario.
¿Puede un libro cambiarte la vida o al menos la percepción de la gente? Capaz que si, afortunadamente.

sábado, diciembre 02, 2006

Tres posts en uno

Por orden de llegada,

Leer un libro como Atrapa tu sueño ayuda a reconciliarte con el mundo y su gente.


Vuelvo al credo (como cuando éramos niños):
"...me gusta porque es auténtica
y vive sin recetas..."


Afortunadamente los sábados tienen otra velocidad.