miércoles, agosto 23, 2006

Paisajes

¡Mendozaaa! Los picos nevados como cartel de "Bienvenidos", la ciudad y su circunvalación, la laguna-dique-oloquesea de Potrerillos, Uspallata, Los Penitentes, el bar en las alturas de Los Penitentes, los túneles de la ruta, los pozos y las piedras de la ruta, los turistas que cruzan en la ruta, los cóndores (que no se ven pero están), Puente del Inca cubierto por la nieve, Horcones cubierto por la nieve, todo nevado, la tentación de dormir y morir en un mundo blanco, pisadas en la nieve, la búsqueda de osos polares y pingüinos macanudos, los sitios históricos, mirar hacia las estrellas y descubrir más sitios históricos, el dinosaurio del Mundo Perdido, la cordillera que nace, el cuerzo haciendo luz, el museólogo más apasionado del mundo, viaje a un pasado que cambia constantemente, máquina del tiempo, el observador, la energía que se ensancha y toca, la visión Polaroid sobre el asunto, llavecruz como recuerdo de Mendoza, "a vos te conozco, pero claro ¡de la aerosilla!", transformado en barman de agua-nieve, ver fotos y montañas al mismo tiempo, caras con crema, videos para editar, muñecos de nieve, muñecas en la nieve, los ojos más azules del cosmos bajo los anteojos de una vendedora de vinos, los amantes borrachines de las alturas, los pequepeque esquiadores, "Ohá" a las chicas de los peajes, los bebedores de fernet sin fernet, las medias pizzas y los helados pendientes, San Martin y su regimiento imaginándolos, los huarpes que no están, la ropa Teletubi, dueña del hostel con dolor de cabeza (le pegaron con un termo), un termómetro que siempre tenía calor, el norte tan a la vista, las vías del tren esperando y recordando cosas que fueron y no debieron ser olvidadas, narcotráfico de entradas para el Luna Park, gotas en los ojos y en el dedo, las chicas de Arjona calificando canciones, llamados a la mama, la avalancha desde lejos, el culipatín secuestrado, los mejores esquiadores del mundo dando sus primeros pasos, botas todoterreno, la foto con olor a meo, Rolo Montañes encendiendo la ruta oscura, las verdaderas aventuras de Matosi cuando nadie la ve, Roñosi respondiendo sobre "la vida y todo lo demás", la Mujer Pulpo pidiendo no ser nombrada y el Gordo Culón escribiendo y recordando, mientras recarga energías y agradece, una vez más, a la Señora de la Montaña y Reina del Asfalto que, aún herida en una cubierta, permanece transportando camino hacia una buena vida.
Au revoir.

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Identidades

Al viajar, afortunadamente deciden tomarse vacaciones algunos seres extraños que llevamos momentáneamente con nosotros. Entonces, se retiran de uno ese que va al trabajo, aquel que transpira cuando rinde un examen, ese otro que sufre en el dentista... Uno a uno van saliendo, filtros y personalidades que parten hacia otras latitudes para dejarte ser simplemente vos. Tu verdadera identidad, una sola, aparece durante el viaje.
Y eso es global, por eso, km. a km. los 4 viajeros nos fuimos redescubriendo y el grupo que llegó hacia la pared sur del Aconcagua quedó conformado así: El gordo culón, Roñosi, Matosi y La mujer pulpo.

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viernes, agosto 18, 2006

Consecuencias

Dentro de unas horas este cuerpo se retira hacia [ aquí ]
Hasta pronto.

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jueves, agosto 17, 2006

La previa del viaje

Anoche

Post trasnochado y al papel. Hace un rato, Mayumana gratis en El Círculo (¡yakayaka!). Naza, el Sr. Popular, utilizó nuevamente sus contactos televisivos y nos hicimos de 4 tertulias altas. Tanto movimiento de los mayumanos me despertó, y yo que venía cansado por el trajín del trabajo y los preparativos del viaje...
Tan pasando cosas buenas y hay tiempo, buscándolo.
La otra tarde estuve de niñero, con la ayuda de Dalila Perro claro. Los dos pequepeques me volvieron algo loco pero te hacen reír en segundos.
Después de la aventura, SanLolo dijo algo que sigo escuchando. El tipo cuenta que hay que ir detrás de los cambios siempre que sean para mejor. Mandarse por mandarse, no. Pero ir, cuando el pronóstico sea bueno, por más cambio chico o inmenso que se tenga que realizar. Y no sólo fueron palabras, su experiencia avala.
Hay gente que tiene eso ¿no? Esas conversaciones están buenas.
La vida ofrece personas para elegir, otras para evitar.

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domingo, agosto 13, 2006

Grandes chicos

"Cuando eres pequeño, cualquier cosa te distrae, te transporta. Burbujas de jabón o el regador que forma un arco iris sobre el césped recién cortado. Creo que al crecer se hace más y más difícil encontrar el camino a los lugares a los que puedes transportarte. La única vez que veo a los adultos con esa expresión en el rostro es cuando acaban de enamorarse."

Taken

En su Día del Niño, a los pequeños y a los que supieron serlo, un saludo grande, sobretodo, por las ganas de animarse a lo difícil.
Para transportarse, a veces no hay que encontrar camino, tan sólo caminar.

sábado, agosto 12, 2006

Rutas argentinas (hasta el fin)

El otro día leía en una encuesta realizada a 700 choferes de camiones que revelaba que casi el 50% de los camioneros sufre de somnolencia al volante. Sin tratar de alarmar a los automovilistas, sólo diré que de cada dos camiones que uno cruza en la ruta, uno va conducido por una persona dormida o en estado de zombie.
Las técnicas empleadas por los choferes son de las más variadas: Bajar las ventanillas para que entre aire fresco, poner más fuerte el volumen de la radio, encender un cigarrillo, cantar o mojarse la cara. Si no da resultado, muchos choferes pasan a otras instancias un poco más efectivas, tales como, vaciarse el matafuegos dentro de la remera, pegarse con el palo de las gomas en la entrepierna o rociarse con gasoil y prenderse fuego.
Las rutas argentinas también tienen su culpa. Lo experimenté en persona cuando viajé a Misiones. Recorrí algo así como 100 km en la provincia de Corrientes (ruta 14), donde lo único que encontré al costado de la ruta fue un puesto de policía caminera con los cadáveres disecados de un oficial y un cabo que quedaron sentados en la época de Onganía.
Igual, la máxima es una recta entre Choele Choel y el Rió Colorado, por la ruta 22 que tiene como 150 km (¡¡¡¡síííí... de recta!!!!). Así hay camioneros que fijan el volante con unos topes de hierro y aprovechan para dormir tres horitas durante ese trayecto.
Van aquí algunos consejitos básicos para no dormirse mientras maneja:
1_ Evite escuchar el último disco de Ricardo Montaner
2_ Lleve un termo con café, si no resulta, pruebe con una jeringa con café.
3_ Trate de viajar acompañado, procure que sea alguien del sexo opuesto, y de ser posible, que no sea su esposa (eso lo tendrá entretenido)
4_ Haga pequeños descansos al costado de la ruta (con sólo dos paradas de cuatro horas cada una se sentirá como nuevo)
5_ Mantenga siempre el cinturón puesto (está permitido abrirlo sólo en caso de que suba alguna trabajadora de la ruta)
6_ No trabaje bajo presión de horarios (usted debe decirle al patrón que llegará a destino cuando tenga que ser, digamos entre el lunes y el sábado, aproximadamente)
7_ Prenda de vez en cuando el aire acondicionado. El frío es muy efectivo para combatir la somnolencia. (En el caso de camiones antiguos la falta de aire acondicionado se puede reemplazar por bolsas de rolitos desparramadas por el piso del vehículo)
8_ Si una vez adoptados los consejos anteriores el sueño persiste, cierre los ojos, relájese, apunte el camión hacia el lugar más descampado y déjelo rodar hasta que se termine el combustible o la empalizada de una estancia lo detenga.
Feliz viaje.

Gillespi
TXT, 8 de octubre 2004

domingo, agosto 06, 2006

Simplemente

:: [ Hoy comienza la semana, el desafío de los 42K se aproxima ] ::

martes, agosto 01, 2006

El pasado

Hay pocos rincones como aquel. Más allá de la respetada teoría sobre que no existen dos rincones iguales... los que lo conocen lo saben, hay pocos rincones como aquel.

Las historias perdidas viven allí. Semillas de grandes hazañas, lamentos de lo que no fue, dragones que perdieron el fuego y olvidaron la capacidad de volar. Tiempos lejanos, cosas que ya no pasan.

Dicen los viejos libros que adentrarse por el rincón mencionado provoca la obtención de la gran sabiduría y la inevitable perdición de algo valioso. Se sabe, son tierras donde nadie puede anticipar un resultado afortunado. Porque, si bien el cuerpo resiste aquellas tormentas, nunca se aleja la posibilidad de ser uno mismo el que se pierda.

Los valientes (los locos y también los amantes) conocen el riesgo y el camino. Y no vuelven al rincón pidiendo más del conocimiento secretamente guardado, confían en que lo que aprendieron ya es bastante. Por eso, que si regresan, es porque vuelven a intentar recuperar lo que una vez perdieron; lo que, todavía en sueños, ellos piensan que aún les pertenece.