miércoles, noviembre 30, 2005

El blog transpira

Los dedos de los pies se despiden con un largo adios del reinado de las sombras. Ojotas como balsas que se que van a navegar por el mar de la libertad.
El blog transpira. Las palabras se desnudan y marchan detrás de poderoso ejército de chicas en bikini. A fuerza de escote y movimiento las ideas revolucionarias se evaporan.
El helado es la nueva riqueza de las naciones. La pregunta es inminente: ¿donde viste un pensador en Jamaica?
Los manuales de historia no cuentan sobre la existencia de algún pensador jamaiquino que ande dando vueltas por el mundo. Es simple, el sol dice presente, levanta la mano y te de un par de bifes.
Estudiar nunca fue tan difícil. No se comó pero ayer rendí el primer final y aprobé. Todavía festejo, aunque mañana sigo rindiendo y aunque todavía falten 5 materias más. Todavía festejo.
Diciembre se viene con todo se vuelve amenaza. Aquí estamos resistiendo.


O capaz que postergamos todo y vamos a la playa...

viernes, noviembre 25, 2005

Al menos una

Ya no quedan tantas certezas dando vueltas por el Cosmos. Las había muchas pero se fueron agotando.
La naturaleza tomó parte en el asunto y desenterró unas tantas verdades que se creían imposibles. Otras, finalmente, fueron aniquiladas por la Ciencia y por las películas de Adam Sandler. Lo que se creía que era, ya no es. Lo que se que sospechaba que no podía ser, hoy es otro camino por donde aventurarse.
Entre tanto movimiento, yo todavía tengo una verdad inamovible, una certeza que no conviene dejar pasar en tiempos de tormenta y amistad.
Es una fija y garantizo que no falla jamás: El helado siempre reanima.

lunes, noviembre 14, 2005

Asuntos de familia

Me pidió que le lleve a un lugar lejano porque tenía que hacer "algo". No me dijo qué, no me dijo donde. Sospeché que íbamos hacia una heladería pero resultó que no.

Viajamos hacia la otra punta de la ciudad donde el puente es testigo de la belleza del río. La noche comenzaba a nacer, los faroles prendían sus luces automáticas y las aguas reflejaban los colores del cielo para llenarse de azules.

Bajamos del auto y nos sentamos en el verde césped de un mirador. Entonces sacó su cuaderno y comenzó a escribir, mientras ella y el paisaje se miraban mutuamente.

No me dejó leer nada y escribió por largos minutos. Algunas gentes, detrás de nosotros, tomaban mate y disfrutaban del lugar. Yo aburrido me puse a cantar bajito. Entonces ella se alejó unos metros; su birome danzaba por otras melodías y no quería perder el ritmo.

Aproveché para contemplar la noche y pensar un poco. Buscaba estrellas, imaginaba viajes posibles y cuando ya comenza a divertirme, ella me dijo: -listo, terminé, vamos-. Y al ratito retomamos para casa, largos kms de viaje.

No sé y no creo que nunca voy a saber el significado de aquellas palabras que no leí. Pero así, cada tanto, es la menor de mis hermanas mayores, que se pone a escribir cosas que sólo compone y comparte con la naturaleza.

(...)

Por orden de llegada soy el benjamín. El rótulo de más grande siempre le correspondió a la mayor de mis hermanas mayores.

Haciendo camino, ella compartió huellas, atajos, mapas y despistes. Fue la primera desde siempre y muchos fueron y son los libros y las canciones que todavía seguimos heredando de sus excursiones. Incluso, las primeras mujeres que me gustaron realmente, fueron aquellas amigas suyas que empezaban a desarrolarse (y que yo todavía recuerdo feliz). :-)

Es por todo eso (y por otras cosillas más) que, cuando esta muchachita que me lleva 5 años, se pone triste y me pide consejo, yo me siento gigante. Resulta que, aunque todavía sigo siendo el pequeño, ya encontré un método infalible para que recupere la confianza y salga adelante a desafiar al mundo: le muestro un espejo.

Y entonces su reflejo recuerda y retoma su lindo andar... yo a veces la sigo.

sábado, noviembre 12, 2005

Pequeñas palabras gigantes

"me acuesto
y me hago caracolito
hasta la muerte"



Freak your minD! una historieta de Ignacio Espumado. Visto y comprado en Leyendas (a solo 3 pesitos). Pasen y vean, termina la noche del domingo 13. Yo lo disfruté mucho.
-
-
"desde que te conozco
mis tendencias suicidas
se redujeron a abrir
la heladera descalzo"

Desde la cima del Parque España

Iba caminando hacia una fiesta de cómics, pero pasé por un parque con vista al río y aquí estoy: mirando y escribiendo.
Las calles están llenas de noche, deben ser las 9 o las 10... todavía no tengo el don de leer las estrellas pero soy parte de la naturaleza y sospecho que mi instinto tanto no puede fallar.
Parar para escribir es una práctica que casi no practico. Y aquí estoy, solitario, en un banco iluminado.
Pasan y van los atletas. Lejos, cubiertos por la oscuridad, las parejas incursionan en el idioma de la piel y los besos. La fiesta de cómics puede esperar.
Una música jamaiquina danza con el viento y agradezco a los históricos del reggae por iniciar el camino. Rosario, en noches como esta, y en este sitio, no tiene nada que envidiarle a cualquier lugar del mundo.
Me pregunto si seguiré escribiendo mucho más o si las ideas volverán a refugiarse en aquellos rincones mios que desconozco. Como sea, siento que cada palabra es un tatuaje que lleva años dibujándose.
Estoy por irme, no puedo evitar otra profunda vista hacia río. Hay todo un mundo detrás de aquellas aguas.

jueves, noviembre 03, 2005

Montevideo

Venía manejando hacia mi casa tratando de ponerle fin a un laaaargo día. A pocas cuadras de llegar doblé en dirección contraria. Así anduve un buen rato, sin mapas ni destinos. Luego de unas vueltas me animé a ponerle una fichita a Freud y mantuve una charla con mi inconsciente. Nos pusimos de acuerdo a la brevedad y apareció la poderosa calle Montevideo.

Ya pasaron unas horas de aquel encuentro. Muy cerquita de donde estuve, nací yo hace unos 300 meses y pocos días. Todavía quedan allí seres que despiertan querencia a fuerza de noches de frazadas y familia. Sin embargo hoy ví más, mucho más de lo que ya sabía. Las imágenes todavía me acompañan... ahora puedo dormir mejor, ya encontré que soñar.

Va un regalo para todos aquellos que no se van a dormir hasta que el día tuvo las cuotas necesarias de pasiones y misterios. Con Uds, el señor Silvio Rodriguez con su Si seco un llanto.

Un día, junto al mar,
la más triste canción
oyó llorar a un alma su dolor,
y a por el alma fue
vibrando la tonada,
conmovida y gentil,
maravillada.

¿Qué pena lloras tú
-le dijo la canción-
que me has trocado en gracia el corazón?

¿De qué me sirve a mí
-le respondió un sollozo-
la virtud, si no tengo un canto hermoso?

Sospecho que hoy empiezo a ser canción.
Y tengo la impresión
de que seré tu sol
si logro ser tu canto.
Sospecho que hoy empiezo a ser canción,
si seco un llanto.

Un día, junto al mar,
un alma halló su voz
y una tonada hallaba su razón.
Fue el día en que nació
la verdad hechizada:
la melodía y el alma enamoradas.

El alma con canción
iluminó su hogar,
y la canción con alma echó a volar.
Desde entonces las dos
vivieron más despacio,
a pesar de su tiempo y de su espacio.

Sospecho que hoy empiezo a ser canción.
Y tengo la impresión
de que seré tu sol
si logro ser tu canto.
Sospecho que hoy empiezo a ser canción,
si seco un llanto.