domingo, junio 19, 2005

La trampa de los medios

En una entrevista realizada por Jorge Halperín, el psicoanalista Gabriel Rolón disertó sobre el miedo que genera la prensa cuando cubre la realidad que nos toca vivir.
“Tiene que ver con algo que es la posibilidad de sugestión que presenta la psique humana. Pongámonos de acuerdo y digámosle un día a Carlitos Barragán que está pálido. Digámoselo en intervalos diferentes, y es muy probable que empiece a sentirse mal, porque se va a empezar a sugestionar. Multiplicá eso por lo que son los medios. Multiplicá eso por otra cosa, que es la idea que dejan los medios en la gente de que sabe acerca de temas que no sabe. Porque hay que reconocer que desde los medios hemos reemplazado al pensamiento por la opinión. En los medios se opina mucho y se piensa poco. No le bajamos líneas de pensamiento. Lo que hacemos es directamente bajarle una opinión. Y la gente empieza a creer que piensa lo que en realidad los medios le han dicho”.
“Por ejemplo, los medios decimos que A es el asesino de B. Empezamos a hablar de que es indudable que A es el asesino de B. La gente nunca tuvo el expediente en su mano y no sabía quien era A ni quien era B hasta que lo dijimos por los medios. Y nosotros después los llamamos y hacemos una encuesta para ver si opinan eso. Entonces nos dicen que A es el asesino de B, porque lo escucharon. Y después les aseguramos que eso es lo que piensan ellos. Muchas veces, esa gente, presionada por el miedo, hace cosas o toma decisiones que si no tuviera miedo no tomaría”.
“Creo que la única defensa que tiene la gente es el pensamiento. Lo único que nos defiende de esto es la cultura. No nos engañemos. Una sociedad que no puede pensar bien es una sociedad que está a la merced de los formadores de opinión”.

Revista TXT, Número 71, 23 de julio, Página 19.

viernes, junio 17, 2005

El sonido de la sexta vocal

Hace muy poco terminé de ver Descubriendo el país de Nunca Jamás. Quería hacer una crítica de cine pero no pude. Me abandoné a la historia y comencé a creer.
Y ahora me acuerdo cuantas veces viajé por los caminos que se construían bajo los cimientos de mi imaginación. Casi sin proponérmelo, me fui por lugares imposibles, de esos que dejan huellas profundas.
Tantas veces quise escribirlos... pero tal vez sucede que por este mundo todavía no existe el sonido de la sexta vocal. Habrá que inventarla. Porque quiero que se sepa de que se trata.
Es más, pienso que es necesario que se sepa. Por mi y por ustedes. Y yo también quiero enterarme, ustedes también son viajeros del ancho mundo de la Fantasía. Sólo que a lo mejor, algunos sospechan que no está mal negarlo.
Soñar no es sólo creer. También es hacer.
Yo no se que lo que pasa cada tanto, pero es como si hubiera una forma de vivir que es la correcta... Y me refiero a mucho, hemos ido creciendo e incorporando cosas que no nos dan mayor felicidad que aquella de la infancia.
Soñar también es jugar. Y jugar no es competir.
Hace un tiempo me desperté y ya no dejé de soñar nunca más. Si por ahí me ves creando planillas, calculando fórmulas y generando informes, no lo dudes: estoy fingiendo. Soy parte de una obra de teatro que ya veremos como ponerle fin.
El sonido de la sexta vocal se aproxima. Una locomotora ruge vapor por todas partes y anuncia que está llegando. Es un tren cargado de estas letras en todos sus vagones.
El sonido de la sexta vocal está llegando y te invita a que lo escuches. De vos depende cambiar el mundo.

Alejandro.

Junio 17. Rosario, Argentina.

domingo, junio 05, 2005

La sociedad por partes I

(fragmento)
...con respecto a lo otro, los prejuicios que siento acerca de ustedes, los jóvenes, sepa disculparme m´hija, pero me los dicta la realidad. ¿Qué quiere que le diga?
Yo siento que para ustedes no somos nada, pero nada, ¿sabe? De nada. ¡Oh no no, perdón!, algo somos... Somos viejos para ustedes, nos llaman “viejo” todo el día. ¡No grites viejo! ¿Qué tiene el...? ¿El pelo por las patas? Los pies ahí... que sí, ¡ Es un viejo!
Para ustedes no somos una curiosidad, ni un desafío, ¿sabe? Ni somos sexuados , ni dignos de amor integral.
Saben que estamos indignados, porque lo saben. Pero esta indignación nuestra, en ustedes, no activa un alerta rojo como debiera y es extraño, porque, nosotros somos ustedes dentro de un ratito y no saben lo rápido que pasa esto.
Y no es que esté desesperanzado del todo con respecto a ustedes, pero, para nosotros, más que esperanza nos vendría muchísimo mejor constatar la existencia de otra realidad, que no sea ésta que nos machaca todo el tiempo con el: ¡Ya pasaron! ¡No sirven para nada! ¿Porqué no se mueren de una vez?

-Y ¿Qué propone?

-Y... ¿qué?... ¿Qué propongo yo...? ¡Nooo! ¿Qué propone usted m´hija?
Yo soy clase pasiva, y... según lo que me han contado hoy en día estoy gozando de la infinita felicidad de hacer todo lo que no pude hacer en el resto de mi vida, que no sé qué es... Ya lo voy a averiguar
En todo caso estos gobiernos nuestros... ¿Qué es lo que proponen...? Nosotros los elegimos para que nos devuelvan, no para que nos roben más.
La sociedad de la que yo soy una partecita... ¿Qué es lo que propone...? Porque mi partecita yo la sé hacer muy bien, de hecho la hice toda mi vida. Hice lo mío para que el que viniera después, hiciera lo suyo y, mejor, por ser nuevo.
Pero en lo nuevo, ¿qué cabida tiene lo anterior?. Ninguna.
Y... ¿qué hacemos con lo que pensamos y con lo que sentimos...? Porque no podemos dejar de sentir. Esta máquina, ¡no para nunca! ¿Qué hacemos con esto...? ¿Qué hacemos con la bendita experiencia con la que nos nutrió la vida...? ¿Qué...? Glu, glu, glu... Nooo. Yo no lo puedo entender....¡Qué quiere que le diga!
Menos puedo entender a toda esa sarta de forajidos fanatizados por un éxito tan parecido al fracaso, que antecede al coro ese de lloronas y al tumulto de enterradores con sus palas que despiden nuestros restos que...¡aún se mueven!... ¡Movimiento igual vida...! Desde la escuela lo sabemos pero.. no se ve.
Y los cascotes van ocupando el espacio de nuestro oxígeno. Y... con la última palada... ¡Ahí sí...! ¡Ya no más sol, no más viento, no más bendita lluvia , no más nada! Adiós solamente... y... bue...
Yo no lo puedo comprender por más que lo doy vuelta... no me entra en la cabeza. Yo siempre pensé que la vejez natural tiene que ser lo más parecido a la felicidad... ¡No lo es...! Se lo puedo asegurar... No lo es.

El diario de Adán y Eva, de Mark Twain. Obra de teatro protagonizada por Miguel Angel Solá y Blanca Oteyza.

La publicidad

El tipo andaba chamuscado por el calor del asfalto, y no tuvo el acorde funcionamiento de sus neuronas, para percatarse de que la cadena que llevaba incrustada en su cuello podía llegar a estrangularlo a la brevedad. Se llama Phil Jones, y hacía rato que se había echado al andar. Sus pies obedecían el ritmo impuesto de la obsesión y la esperanza. Su cigarro ardía y el viento llevaba las cenizas hasta las arrugas de su oscura cara.
A lo lejos, la marcha de unos caballos hacían latir el polvo de la tierra seca. Phil tiró el cigarro y gruñó, “malditos Chinos Reni, me dieron alcance”. En efecto, se trataba de la mafia de familia Nokiachiu y el destino pronosticaba un feroz combate. Cinco jinetes provistos de armas letales no iban a ser una tarea fácil para el caminante solitario que marcaba sus huellas por las praderas desérticas de Nextelcity.
Quién hubiera sido testigo de aquellos acontecimientos, ubicándose a espaldas de Phil, no habría tenido dificultad para ver como el hombre se arrojaba al suelo y se aferraba a su escopeta, bajo los constantes lamentos de saber que le quedaba sólo una bala por disparar.
El viento rodeaba aquel pequeño universo infectado de muerte. Los jinetes ahora estaban frente a Phil y detuvieron su marcha. Era la resistencia de una cucaracha sin patas contra las botas que la quieren pisar. Pero Phil aún tenía la escopeta y movía sus brazos de un lado a otro, apuntándole a los cinco.
Sincronizaron sus movimientos y descendieron de los caballos al mismo tiempo. Las gotas de sudor invadían la cara del hombre de la escopeta. Los jinetes sacaron sus katanas y el acero jugaba con la luz del sol. El dedo de Phil bailaba junto al gatillo. Las hojas de las katanas se acercaban. Phil susurraba “a uno me llevo conmigo”. Los jinetes alzaron sus espadas, Phil iba a morir en segundos. Y de repente... dos sonidos acabaron con todo.
El segundo sonido fue el disparo de la última bala del hombre de la escopeta. Phil mató a un jinete y el propio Phil murió en el acto, víctima de un ataque fatal de extrema felicidad . Los jinetes que quedaban con vida volvieron a empuñar sus espadas, no hizo falta ensuciarlas. Volvieron a sus caballos y retomaron el camino a la ciudad llevando junto a ellos el corcel del jinete muerto.
El primer sonido, el sonido mortal, había sido el del celular que llamaba y señalaba al hombre que debía morir.


A través de estas líneas hago conocimiento que detesto toda esa propaganda nefasta a favor de los celulares. No son más que un teléfono móvil, que se sepa. Recapaciten y sean felices. Buenas noches.

Conversación de uno... contigo (segunda parte)

Había que dar la vuelta al Complejo y entrar por la puerta de atrás del teatro, por donde estaba el anfiteatro. Fuimos los tres, el gordo iba adelante, y cuando damos toda la vuelta, estaba todo oscuro y el gordo pega un grito.
Había algo. Había alguien entre las sombras, se distinguía por la luz del cigarrillo. Nos dimos cuenta de que era una mujer, pero no se veía mucho. Después del susto del gordo empezamos a tantear las paredes en busca de aquella puerta. Nosotros seguíamos riendo o diciendo pelotudeces como si nada y la mujer segía fumando a oscuras y en silencio.
Te aclaro algo, ese día era lunes, yo había llegado el sábado y me quedaba por 15 días.
En Residencias los días tienen más de 24hs. Siempre por dos motivos: el primero es que es inmensa la cantidad de actividades que podés hacer ahí, cada rincón y cada gente es un mundo por descubrir y vos no te podés quedar dormido; la segunda razón es que cada día es inmortal y se vuelve a vivir por siempre...
La mujer habló (que linda voz). No me acuerdo que fue lo que se dijo pero la conversación fue rara. Si me acuerdo de algo.
Había un chiste en el grupo que era malísimo pero que hacía llorar de la risa, era así: estirabas los dos brazos teniendo los puños cerrados, movías una mano para arriba y para abajo y preguntabas, ¿dónde está el sapito?. El chiste lo había traído desde Rosario y cuando se lo conté al gordo salchicha, lloró y se cagó y se adueño del chiste y lo hizo famoso... todos se reían pero no por el chiste sino porque veías al gordo (que habla en cubano y mide 2 mts) descomponiéndose de la risa cada vez que lo contabas.
Entonces, el gordo le cuenta el chiste. Lloró de la risa tanto como Uriel y como yo mientras, en la oscuridad, Misterio acompañaba en silencio absoluto. Nosotros, al descubrirla, nos dejamos de reír de golpe. Ahí nomás, yo ya estaba enamorado de ella.
Yo con las mujeres soy algo desastroso, ya te conté. Siempre que estuve con una fue porque me enamoré... aunque sea por 10 o 5 minutos. Me enamoro perdidamente, después se me va y después las extraño. Hasta con las minas el los boliches, al otro día (el de la resaca) me olvido del amor y del teléfono.
Pero con Misterio... me enamoré Para Siempre.
Es el mejor recuerdo del mundo. Y como tal, como recuerdo, Vanesa es un personaje inexistente ya que el tiempo la ha ido llenando de cualidades, virtudes y bellezas que, casi seguro, no posee. Como recuerdo es la mejor mujer del mundo.
Te sigo contando de aquel verano porque sino vamos a terminar hablando de cualquier cosa. Aquel día al final entramos los cuatro, Misterio incluida. La obra era malísima, ni los pibitos se reían pero Misterio, iluminada por las pequeñas luces de la platea, era bellísima. Yo me senté al lado de ella y los pibes al lado mio. A los cinco minutos, Vanesa preguntó la hora y se fue (la obra era horrible).

(Continuará)

Conversación de uno... contigo (primera parte)

gracias a la princesa Belara recordé mis palabras...

Ahá, Martín y Alejandra, esos dos. Los de Sabato. Si, si los de “Sobre Héroes y Tumbas”. Bueno, la cuestión es que conocí a esa Alejandra. Si ya sé, pero Alejandra se llamaba Vanesa y la apodé Misterio. Yo tenía 16 años y ella 15, fue en R.C.T.
Significa Residencias Cooperativas de Turismo. Si, qué pesada!, tiene sitio en Internet, www.rct.com.ar , entrá navegá y hacé lo que quieras pero jamás podrás respirar el aire de aquel lugar “visitándolo” desde tu P.C. Por eso te decía la red puede ser una mierda si equivocas su función.
Bueno, viste esa pileta y todo aquel lujo? Cuando yo iba ahí todo eso no existía, en realidad la última vez ya estaba bastante coqueto. La pileta estaba.
Te cuento un poquito sobre este lugar que hemos perdido.
Nosotros lo conocíamos como “Residencias” simplemente o como RCT. Era un lugar donde despertar. Fue el mejor lugar de mi vida. Te cuento, queda entre Mar del Plata y Miramar, te metes 700 mts. por una calle de tierra que corta la ruta (Km 21 debe ser) y llegas al Complejo, y para el otro lado esta la playa a unos 200 mts. de la ruta. Adentro había (en los mejores tiempos, sin confort) una canchita de fútbol que también se convertía en cancha de basket, una cancha de voley sobre césped, una plaza con juegos (subibaja, etc.), un anfiteatro, un teatro (capacidad 150), una sala de juegos (pool, ping pong, metegol y juegos de mesa), un bar y una especie de resto bar, salas de estar y mucho espacio para imaginar y armar, por ejemplo, un baile o lo que sea.
Como su nombre lo indica, todo esto que te cuento que había estaba rodeado por departamentos, por muchos deptos y cada edificio tenía 3 deptos y había un montón de edificios. Se dividían en “norte” y “sur” y en cada sector se dividían por colores. Por ejemplo, hubo un año que tenía la llave 204 de color azul para el sector norte.
¿Por qué despertabas? Porque ahí iba gente de todo la Argentina y no todos tenían plata. El gran fuerte de todo el Complejo era la recreación. Los coordinadores de antes eran re capos y vivían cantando canciones de Silvio y tomando porrones... muchos también fumaban marihuana, por supuesto que ningún padre se enteraba.
En este lugar conocías un montón de gente de todo tipo, se mezclaban las todas culturas y las clases sociales.Y por ahí... andaba Misterio. ¿Por qué Misterio? Te cuento, resulta que aquel año había en el teatro una obra de títeres para chicos y empezaba a las 9hs de la noche. Había que pagar entrada y salía $3, o algo así. Cerca de las 12 de la noche nos juntábamos con amigos y conocidos para ir a la playa o para “hacer algo”. Aquello de hacer algo o de ir a la playa siempre se transformó en un recuerdo inolvidable. Esa noche estábamos con el “gordo salchicha” (personaje que merece una entera conversación aparte), Uriel (un loco rosarino) y... nadie más. Con el solo objetivo de romper las bolas, decidimos colarnos y ver la obra. El gordo conocía una puerta secreta.

(Continuará)