domingo, mayo 29, 2005

Cromañón x Los piojos

fragmento de fragmento de una entrevista que Andrés Ciro hizo con la revista Hecho en Buenos Aires, durante abril del 2005

Apenás me enteré de la tragedia de Cromañón tuve una sensación de angustia muy fuerte, creo que como la mayoría de la gente que vio esas imágenes espantosas, agravado porque sentía que de esos pibes habrían unos cuantos que nos van o iban a ver. Después me enteré de gente que conocía que había muerto. Espero que se haga justicia, que paguen los culpables y que esto sirva para aprender a respetarnos como sociedad, cuidarnos, a nosotros mismos y a los demás. Esto es producto de una enfermedad social profunda. Que no termine todo en crucificar a Chabán o a Ibarra. Esa es la eterna excusa que tenemos para decir: "ya está, problema solucionado". El problema es mucho más profundo. Creo que tiene raíces históricas muy lejanas. De verse la gente engañada por los poderosos una y otra vez. De buscar entonces permanentemente desobedecer la ley, transgredirlo todo. Aunque a veces (y muchas) sea la misma gente la que paga, mientras los responsables miran para otro lado. Y esta no es una realidad exclusiva ni de Cromañón, ni del rock, ni de la noche, ni de la música en general. Esta es la realidad que se vive a diario en todos lados.
...
Cromañón fue el reflejo y la monstruosa eclosión de lo que ocurre en la Argentina todo el tiempo, y no pasa ni por niveles sociales, ni por géneros musicales, ni por costumbres futboleras. Es también la sensación creciente de que la vida no vale. El vivir hoy, aunque sea de mala manera, porque nada tiene sentido en un país donde la justicia es la gran sospechosa.
...
¿vamos a culpar a los pibes, al imbécil que hizo ese disparo en Cromañon? ¿Cuántos tenían su bengala o candela esperando su tema preferido esa noche? Era un momento de gloria para ellos el subirse en andas y cruzar el campo con la "antorcha" en la mano. De gloria efímera, más efímera que lo que dura una canción, quizá un reflejo de la cultura del éxito fácil de los 90. Era la mejor manera de ser alguien para el sector mas marginado de la sociedad. Ser alguien sin haber aprendido nunca cómo. Porque nadie es ignorante de las propias frustraciones, y es muy malo cuando uno no tiene las herramientas para intentar cambiar la propia realidad. Y es peor cuando ni se las busca, porque uno mamó que no tiene sentido. Y entonces si uno tiene dignidad solo puede poner el pecho. El "aguante". Desde donde se pueda, de decirle al otro acá estoy yo. ¿Aguantar que? Esta vida de mierda hasta que alguien o algo nos ayude. Pero a veces, toda esa dignidad se va perdiendo, desdibujando, por las sucesivas derrotas, por las crecientes necesidades, entonces surge inexorable el "lo atamo con alambre", "transamos con este hijo de puta que nos tiró una soga", "y... es medio botón el laburo, pero tengo un filo, y recibo unas cometas". Y el círculo vicioso empieza de nuevo. Y el sistema enguye. Después de lo que hicieron con la cultura del país, del empobrecimiento de millones de personas, de la situación de incertidumbre y angustia, el estado de la educación, no faltan por otro lado quienes se quejan de las costumbres de los recitales. Pretenden que los pibes toquen Bach y el público se siente a oírlo.

Más info: www.lospiojos.com.ar

sábado, mayo 28, 2005

Olvidos elementales

... Sin embargo, mi sopresa alcanzó el punto culminante al descubrir de manera casual que desconocía la teoría de Copérnico y la composición del sistema solar. Me resultó tan extraordinario el que en nuestro siglo XIX hubiese una persona civilizada que ignorase que la Tierra gira alrededor del Sol, que me costó trabajo darlo por bueno.
-Parece que se ha asombrado usted -me dijo sonriendo, al ver mi expresión de sorpresa-. Pues bien: ahora ya lo sé, haré todo lo posible por olvidarlo.
-¡Por olvidarlo!
-Me explicaré - dijo-. Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles, o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas, que les resulta difícil dar con ellos. Pues bien: el artesano hábil tiene muchísimo cuidado con lo que mete en el ático del cerebro. Sólo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor; pero de estas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente. Creáme: llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente: es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles.
-Pero ¡lo del sistema solar! -dije yo con acento de protesta.
-¿Y qué diablos supone para mi? -me interrumpió él con impaciencia-. Me asegura usted que giramos alrededor del Sol. Aunque girásemos alrededor de la Luna, ello no supondría para mí o para mi labor la más insignificante diferencia.

Estudio en escarlata. Palabras de Conan Doyle y de Sherlock Holmes, ante la sorpresiva actitud del Dr. watson.

miércoles, mayo 25, 2005

cine: ESCAPE SALVAJE

Quentin lo hizo. Corría el año 1986, llevaba 23 años de vida y se le ocurrió el guión de esta joyita. Todavía no existían “Perros de la calle” o “Jackie Brown”, ni mucho menos la premiada “Tiempos violentos”. Todavía él no era un director famoso, ni presidía el Festival de Cannes. Todavía no conocía ni detestaba lo que Oliver Stone haría de otro guión suyo, “Asesinos por naturaleza”.
“Escape salvaje” (Verdadero romance, en la traducción original) es el primera historia que escribió, ya pensando en formato de celuloide y la dirigió Tony Scott, quien supo interpretar con maestría la imaginación de que aquel muchacho nacido en Knoxville.
El film cuenta con un poderoso plantel de actores, muchos de ellos hoy convertidos en estrellas de cine y televisión. Además contiene una serie de elementos que, años y películas mediante, pasarían a ser toda una iconografía del universo Tarantino. Hablamos de: referencias desorbitadas hacia las hamburguesas, diálogos sobre la muerte, drogas, Elvis, el karate, las katanas, el fetichismo a los pies, los comics ¡y hasta aparece Sonny Chiva en la pantalla de un cine!, aquel que luego será el gran maestro Hattori Hanzo de la primera parte de “Kill Bill”.
Así es que resulta muy agradable haber seguido toda la carrera de este director y retornar a su primer guión, donde pueden verse las pasiones (y obsesiones) que lo acompañaron por siempre. Sin embargo, además de que por momentos es una narración coral como lo fue “Tiempos violentos”, y posee una cantidad de disparos similar a los de “Perros de la Calle”, esta película es una historia independiente y vale la pena considerarla como una obra única.
En principio la acción sucede en Detroit, donde se conocen Clarence y Alabama. El es un solitario empleado de una tienda de historietas y ella una novata prostituta. El amor nace y se consolida a fuerza de asesinatos. Por error, él roba una gran cantidad de cocaína y se encaminan hacia Hollywood donde sospechan que podrán venderla y escapar hacia tierras mejores. Por supuesto que el camino no será fácil, y en el medio se las verán con una mafia comandada por negros, la policía, gansters italianos y productores de películas.
Lo interesante de este film es ver como los amantes van transformando su personalidad y se hacen cargo con valentía de las situaciones que les toca vivir. De alguna forma se plantea al amor como un fuerte afrodisíaco que alimenta la autoestima y vence el temor a la muerte.
Hay sobretodo una escena de una calidad inmensa, donde Dennis Hopper (padre de Clarence) mantiene un duelo verbal con Christopher Walken (uno de los mafiosos que persigue a su hijo). Allí, gracias a un diálogo sorprendente, se logra convertir una situación de angustia en otra divertida y llena de dignidad.Por último es válido resaltar que la música está a la altura de las circunstancias. Melodías originales se mezclan con viejos éxitos de Robert Palmer y Soundgarden para acentuar la relación entre Clarence y Alabama, donde el amor logrado entre los dos actores se vuelve creíble y salpica de emoción a la pantalla.

cine: MAR ABIERTO

Hay ciertas aventuras en las que uno debe sumergirse por su cuenta. Mar abierto es una de ellas. Lo ideal para quién escribe, es influir lo menos posible en la elección del lector, ya que esta aventura puede resultar amarga y repulsiva. Se trata de tiburones, tiburones reales que hizo la naturaleza y que no se parecen a ese chiste mecánico de Steven Spielberg. Toda la historia del film esta teñida por una realidad posible y en esa dirección, el miedo sale de la pantalla y viene para quedarse, prometiendo que ya nunca nos abandonará durante toda nuestra existencia.
La historia parece sencilla. Una pareja de trentanieros decide tomarse vacaciones a una isla tropical. Su relación se encuentra en un punto crítico en el que necesitan descansar de sus tareas laborales y alimentar la pasión que supo unirlos. Los dos son aficionados al buceo y cuando llegan allí, emprenden una excursión donde podrán recorrer la profundidades del océano.
Entonces se complica. El guía de la excursión comete un error catastrófico. Cuenta el número de turistas que hay en su bote y se confunde. El bote se marcha y la pareja se queda buceando, sin saber que ya no disponen de ningún medio para volver a tierra firme.
Y la película se transforma en otra. Agua, movimiento de agua por todas partes. Ellos dos y la inmensidad. El traje les permite flotar en la superficie y no saben (no sabemos) por cuanto tiempo estarán allí. Sospechan que vendrán a buscarlos, no pagaron para que los dejen a la deriva. Pero las horas pasan y el bote no regresa.
“¡Oh Dios! ¡Algo esta rozando mi pierna!". Son la curiosidad de los seres del océano. Están indefensos, están a su merced, están en el lugar al que no pertenecen y tal vez, los tiburones pronto tendrán hambre. Mar abierto es una gran obra y se sube al podio de su género: el terror. Logra el mismo efecto de Alfred Hitchcock, donde mediante psicosis alteró los planes de quienes buscaban una ducha tranquilizante. Y así sucede también con esta película donde, gracias a ella, nadar por aguas desconocidas ya nunca jamás será lo mismo.

miércoles, mayo 18, 2005

El peso del mundo

El peso del mundo es el amor.
Bajo la carga de la soledad,
bajo la carga de la insatisfacción,
el peso que cargamos es el amor.

¿Quién lo puede negar?

Toca el cuerpo en sueños,
construye un milagro en pensamientos,
se angustia imaginando hasta nacer como humano.

Observa desde el corazón ardiendo con pureza.
Porque la carga de la vida es el amor.

Pero llevamos la carga fatigosamente.
Y por lo tanto deberás descansar
en los brazos del amor.
Deberás descansar, al final,
en los brazos del amor.

No hay descanso sin amor.
No hay dormir,
sin sueños de amor.
Enloquecer o tranquilizarse,
obsesionados con ángeles y máquinas,
el deseo final es el amor.

No puede ser amargo.
No se puede negar.
No se puede retener si es negado.
La carga es muy pesada.

Debe darse, para no devolverse.
Como se da un pensamiento en soledad.

En toda la excelencia de sus excesos:
Los cuerpos tibios brillan juntos en la oscuridad,
la mano gira al centro de la carne,
la piel se estremece de felicidad,
y el alma se vuelve alegría a los ojos.

Sí, sí, eso es lo que yo quería.
Siempre lo he deseado.
Siempre he deseado regresar a mi cuerpo,
en donde nací.

Esto fue una catarata de certezas de puño y letra de Allen Gincberg. Se titula Song.



martes, mayo 17, 2005

La poesía

Este es un poema tirado por caballos.
Voy de pie, voy aullando.
Una palabra brilla sobre mi lengua seca,
polvorienta.

Quiere trazar sus círculos concéntricos
en un agua que cante: ¡Arre caballo!

Llevo todo el hocico en llamas
como un feroz ladrido.
Yo soy el payador sobre la cubierta
frente a la ciudad en ruinas,
dejé libre la calle.

Yo no canto porque si,
yo quiero un mundo: Otro.
No enumero la cristalería,
quiero hacerla pedazos.

Este es un poema tirado por caballos,
vean arder mi látigo
frente al viejo tambor de la poesía.

Con este poema vago, divago, breago.
Yo payador, las riendas,
el párpado a los tumbos,
equivocado...

Como el que abrió un paraguas
que el sol derritió a besos.
Como un ciego que jura por la luz que lo alumbra.
A contrapelo vamos.
Volando.

Se llama "Marimba" y lo escribió el poeta Jorge Boccanero.
Vale copiar, pegar y compartir. Saludos para todos, hace tiempo que no los veo.

domingo, mayo 01, 2005

Subí los altavoces!!

Todo empezó con nada. Ahora tenemos holding trabajando por y para esto.
Entonces... lo que yo trataría de recuperar como espacio sería la expresión humana en la... es la moneda más cara del mundo a través de los tiempos. Si algo tiene la condición humana es la expresión.
Y si de algo sirvió el rock fue para que esa expresión siga viva.
-
-
Fito Paez en Rock Nacional 30 años. Documental realizado por Eduardo Berti, Daniel Garcia Moreno y Josi Garcia Moreno, durante 1996.

Huellas y caminos.

Ando saliendo de algún virus que se apoderó de mi respiración. Entre jarabes y pastillas la tos se va y promete vivir del recuerdo.
Afuera hay sol y adentro hay estufa.
Tengo casi quichiquinicientas cosas que hacer pero... es domingo y todo funciona lentamente.
Lo que escribo hoy es para mañana acordarme que no voy a fugarme, que decidí que mis valijas se van armando con prudencia. Tengo una lista de cosas que voy sumando, y, sabelo, la imaginación no tiene límites.
Largo es el camino del viajero hacia la estación de partida. Y la ruta está llena de baches que esconden el miedo de lo que no se lleva, de lo que dejaremos al azar.
Valientemente las zapatillas piden pista.Es curioso, pero el mapa que necesito no es del sitio al que quiero llegar, sino del que me estoy yendo. Habrá que armarlo a gusto.
-
PD Las piezas están en movimiento...

El placer

...muchas cosas le enseñó la boca encarnada de la cortesana. Mucho le enseñó su mano tierna y delicada. Siddhartha aún era un chiquillo en cuestiones de amor y tendía a precipitarse ciegamente en el placer como en un abismo sin fondo. Pero Kamala le enseñó que no se puede recibir placer sin devolverlo, y que cada gesto, cada caricia, cada contacto, cada mirada y cada parte del cuerpo, por pequeña que sea, tienen su propio misterio, cuyo desciframiento produce felicidad al que lo descubre. Le enseñó asimismo que, tras la celebración de un ritual amoroso, los amantes no debieran separarse sin antes haberse admirado mutuamente, sin sentirse al mismo tiempo vencedores y vencidos, de suerte que en ninguno de ambos surja una sensación de hastío o abandono, ni la desagradable impresión de haber abusado o haber sido víctima de un abuso. Horas maravillosas pasó Siddhartha con la hermosa y hábil cortesana, convirtiéndose a la vez en su discípulo, en su amante y en su amigo...
-
Hermann Hesse, desde Siddhartha, le puso palabras a esta aventura que antes llamábamos hacer el amor